Excel·lent el vídeo que presenta l'ACB.
Fa uns anys també existia una pàgina web (http://www.padreanchieta.es/Documentos/Consejospapa.htm) molt recomenable.
Faig un còpia enganxa d'un parell d'escrits.
PAPÁ ENTRENADOR
Por Antonio Sanjuán 04/09/2002
El siguiente documento se encuentra en posesión de varios Clubes de Fútbol Españoles aunque desconocemos su procedencia; lo cierto es que el comentario resulta gracioso y ejemplarizante porque responde con cierta sorna y sarcasmo a la realidad que estamos viviendo en el Fútbol Base.
El "Papá-Entrenador" es un personaje bastante reciente en el mundo del deporte; no suele faltar a ningún partido, a veces se traga hasta los entrenamientos, toma notas técnicas y estadísticas, graba en video los partidos claves, da órdenes (a su hijo el primero, luego quizá al resto…) vive el partido con tal intensidad que no pierde detalle, llega hasta correr la banda.
Claro que tiene motivos para tal comportamiento: está convencido que su hijo es un diamante en bruto, una futura estrella del deporte. No está dispuesto a que su hijo se malogre; no permite ningún fallo en la educación deportiva de su hijo. Su hijo lo hace bien (casi siempre), y para ése "casi" tiene excusas. El entrenador no lo entiende o no tiene ni idea, los compañeros son peores que él, le pasan mal o poco, el club es un desastre de organización….Siempre hay algo de que quejarse. Su hijo, por su edad, su inmadurez, su desconocimiento…sufre las consecuencias de este celo, cariño y protección paterna mal entendida.
Es muy difícil que un niño con un "Papá-Entrenador" progrese adecuadamente, lo más probable es que poco a poco se convierta en un niño inmaduro, consentido y "diferente" a los del grupo.
La verdad es que la figura del "Papá-Entrenador" con todos los detalles aquí descritos, es muy rara de encontrar, pero no tan inusual al encontrarse padres que caen en algunos de esos errores u otros similares. ¡Es tan difícil la educación de los hijos! La pasión, a veces, nos ciega y no hacemos más que estropear las cosas.
Menos mal que al lado de éstos "Papá-Entrenadores" están los verdaderos PADRES, ante los cuales hay que sacarse el sombrero: acompañan en los transportes y desplazamientos, mantienen una actitud discreta de apoyo, animan a su hijo y al grupo de forma elegante y digna de elogio, no crean la presión innecesaria sino que dan motivación y seguridad. Saben disfrutar del deporte de sus hijos…
Porque el niño está aprendiendo el valor de las cosas, porque vive con ilusión el deporte, porque debe ser capaz de superar por si mismo las adversidades, porque hay que respetar el proceso de formación, porque ¡¡Por Favor!! No juguemos a "Papá-Entrenador".
......
¿Papá, qué estas haciendo?
Por: Anónimo 27/08/2002
No sé cómo decírtelo. Seguramente crees que lo estás haciendo por mi bien, pero no puedo evitar sentirme raro, molesto, mal. Me regalaste un balón cuando apenas empezaba a andar. Aún no iba a la escuela cuando me apuntaste al equipo. Me gusta entrenar durante toda la semana, bromear con los compañeros y jugar el Domingo como lo hacen los equipos grandes. Pero cuando vas a los partidos... no sé. Ya no es como antes. Ahora no me das una palmada cuando termina el partido, ni me invitas a un bocata. Vas a la grada pensando que todos son enemigos; insultas a los árbitros, a los entrenadores, a los jugadores, a otros padres...¿Porqué has cambiado?
Creo que sufres y no lo entiendo.Me repites que soy el mejor, que los demás no valen nada a mi lado, que quien diga lo contario se equivoca, que sólo vale ganar. Ese entrenador del que dices que es un inepto es mi amigo, el que me enseñó a divertirme jugando El chaval que el otro día salió en mi puesto, ¿te acuerdas?, sí, hombre, aquel a quien estuviste toda la tarde criticando porque "no sirve ni para llevarte la bolsa" como tú dices. Ese chico está en mi clase. Cuando lo vi el lunes, me dió vergüenza.No quiero decepcionarte. A veces pienso que no tengo la suficiente calidad, que no llegaré a ser profesional y a ganar cientos de millones, como tú quieres.Me agobias. Hasta he pensado en dejarlo; pero me gusta tanto...Papá, por favor, no me obligues a decirte que no quiero que vengas más a verme jugar.
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